jueves, 21 de junio de 2012
Tal vez un dia si te encuentre, rebeldia...
Tus manos son mi caricia
mis acordes cotidianos
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia
si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos
tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada
te quiero por tu mirada
que mira y siembra futuro
tu boca que es tuya y mía
tu boca no se equivoca
te quiero porque tu boca
sabe gritar rebeldía
si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos
y por tu rostro sincero
y tu paso vagabundo
y tu llanto por el mundo
porque sos pueblo te quiero
y porque amor no es aureola
ni cándida moraleja
y porque somos pareja
que sabe que no está sola
te quiero en mi paraíso
es decir que en mi país
la gente viva feliz
aunque no tenga permiso
si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.
Ahi estas
miércoles, 8 de febrero de 2012
Niebla
Como la niebla intocable,
lejana y pareciera que estas cerca.
Fria te alejas y el aliento me toca,
fría te vas, porque eres inasible.
domingo, 10 de abril de 2011
Jimena
Soy un güije necio, de esos que se aferran a querer a su prójimo incluso a los que me dicen que no se lo merecen, me sorprende la capacidad que tenemos para juzgar a quien se merece o no cariño. También soy un güije viejo, ya a mis 20 años puedo presumir de haber vivido por lo menos cinco años más que el promedio, muchos de nosotros salimos a cumplir nuestra labor y casi todos no regresan, a la fecha ignoro cuál es nuestro destino, simplemente desaparecemos.
Solo espero no verme muerto como el cuervo que encontré a mitad de la calle, estaba con el pico hacia arriba, solo, quien sabe cuántos humanos lo vieron antes de que yo lo levantara, nosotros nunca hemos dejado a nadie a la intemperie, todas mis víctimas han gozado de la protección (irónica la palabra) de su hogar.
He amado muchas veces y muchas veces las he perdido, las he visto salir y no volver, al principio dolía demasiado, después el dolor traía consigo una resignación rápida. Lamentablemente a nosotros nadie nos viene y nos quita el alma, así que los humanos son dichosos de tenernos. Hace dos meses conocí a Jimena, tenia ella 12 años, ojos miel y pequeños, vanidosa y no se cansaba de repetir y de quejarse de aquellas nimiedades propias de su genero. Yo creo que eso se lo aprendieron a las mujeres humanas, porque veo otras especies de animales y ninguna padece esos traumas.
Ame a Jimena, vivimos juntos un mes y para nuestro tipo de vida no podemos darnos el lujo de andar pensando en planes a largo plazo, con los millones de años que tiene el universo aun no entiendo como les da tiempo a nuestras victimas de tener miedo, depresión, tristeza… en fin mejor para nosotros y la estabilidad de la cadena alimenticia. Pero no me desvió más, Jimena y yo nos pensábamos diario el uno al otro, no nos mandábamos mensajes ni nada de esas cosas que ahora existen, nos pensábamos porque al vernos nos bastaba para saberlo, confiaba en ella confiaba en mi, porque el güije también es infiel, pero nuestra mirada era clara, transparente.
La deje de ver hace tres días, odio que no haya una especie que se trague mi alma.
viernes, 2 de noviembre de 2007
El güije
EL GÜIJE
"En Cuba, hay un mito popular, campesino, que habla de una especie de duendecillo de las lagunas que sale por las noches (...) y suele asustar a quienes lo ven. Es un mito antiguo, tiene cientos de años, le llaman "el güije".
Silvio Rodríguez
Hola querido lector, soy un güije, qué otra cosa más podría definirme, dicen algunos que soy producto de la imaginación de algunas mentes que seguían ciertos rituales africanos. Que me parezco algo así como a un duende. Bueno, en algo tienen razón, no soy como ustedes, pero eso si, mi especie se parece en algunas cosas a la suya, también sentimos rencor, odio, envidia….aunque también amamos y mucho.
El día de hoy he recurrido a su sistema de palabras, porque quiero contarles mi historia. Y se quieren saber, que objeto tiene el que ustedes me conozcan, creo que ninguno, pero que no se diga que un güije no intento pasar a la posteridad.
“Me engañaste, te burlaste de mi”; esas son las primeras palabras que recuerdo haber escuchado, mi padre gritaba como histérico mientras golpeaba con fuerza todo lo que tenia a su paso, una y otra vez sus golpes caían sobre las objetos, sus puños se enterraban en el ropero y mi madre lo miraba impasible, hasta la fecha no he sabido de que trataba el engaño lo que si me queda claro es que la traición es lo peor que le puede ocurrir a un güije. Si bien no sabía que ocurría no pude evitar que las lágrimas corrieran por mis mejillas. Fue la última vez que supe de mi padre.
Vivíamos en las profundidades de los bosques, éramos nómadas que rodaban por este mundo consiguiendo lo indispensable para vivir, qué mas se podía pedir, éramos tres miembros en la familia, mi madre, mi hermana y yo, dentro de una pequeña tribu de no mas de treinta miembros, lo nuestro es viajar, alimentarnos y reproducirnos, y es que nuestra vida es corta, mentira esa idea extraña de que llegamos a viejos con largas barbas, ese es uno de tantos mitos que existen en torno a nosotros, como aquel de que somos unos enanitos simpáticos. En realidad nuestra estatura es dentro de la media humana y no vivimos más allá de los veinte años.
Tengo 10 años había llegado a la madurez de mi genero, caminábamos entre los árboles mientras nuestros pies descalzos sentían la tierra espesa debido a la lluvia, que caía y de la cual nos protegíamos con por las copas de los árboles, el sol había caído y llegaba poco a poco la hora de los alimentos….
Nuestro alimentación consistía en algo bastante simple; las almas de los seres humanos, comíamos las almas de las personas tristes y defraudadas, que mejor banquete que un espíritu vencido y derrotado por el egoísmo humano, además, eran mas fácil de conseguir. Esos seres no oponen resistencia y luego sus muertes son disfrazadas de suicidio.
Si, les quitamos su esencia y después acarreamos sus cuerpos hacia un abismo, un puente o simplemente un poco de medicamentos en su organismo e incluso un corte diagonal en las muñecas, aunque la sangre no nos gusta, nos provoca repugnancia.
No somos crueles, ayudamos a su mundo a deshacerse de esos seres que se van muriendo lentamente, lo que hacemos es acortar el tiempo, ¿no se nos debería premiar por ahorrarles el sufrimiento?
Mi primer victima fue un adolescente de dieciséis años, se me hacia ilógico, cómo un muchacho podía entristecerse tanto porque su pareja lo había dejado. Ya mero, yo con mi corta vida iba a desperdiciarla en depresiones, pero quiero contarles mi experiencia en esa ocasión. Llegue a la casa de donde provenía el olor a dolor, iba solo, ya que es forma de nuestro ritual el cazar solos, era un hogar pequeño ubicado en una calle estrecha rodeada por árboles de jacarandas. Ironías de la vida, el morado es el color de la muerte, este chico ya estaba marcado. La sala estaba levemente iluminada, un sillón, una mecedora rustica y un pequeño librero; tenia un cuadro del Grito de Munich, hasta para mi es estremecedora la imagen Aun cuando fuera delicioso el banquete no estaba listo para comer algo así.
Entre al cuarto del chico, estaba tendido en su cama boca abajo vestía de mezclilla azul y una playera negra sus cabellos eran oscuros y no parecería haberse arreglado en mucho tiempo, el cuarto era un desastre cosas tiradas por todos lados y algunas fotos con una muchacha que debía de ser su enamorada.
Me acerque a él, lo tome por el cuello y lo voltee, veía en sus ojos oscuros el terror al verme, era la única vez que iba a tener conciencia de mi existencia, mis labios se acercaron a su boca y fui succionando y saboreando el manjar, era mucho dolor el que tenia, mientras le comía observaba como se le acababa la vida. Termine y me levante, tome su brazo y le inyecte una sustancia que iba a dar explicación a su muerte, lastima, hay algunos que escriben cartas de despedida en sus momentos tristes, sus padres se quedarían con la duda, la chica tal vez con remordimiento, tal vez se daría cuenta, que valió la pena dejarlo… era tan débil.
Así llegamos al día de hoy. Procuraba caminar despacio, tenia todo el tiempo del mundo para llevar a cabo mis acciones, así que recuerdo bien cuando la vi, no tendría más allá de 20 años, su piel clara, su carita triste con unos ojos implorando ayuda (por supuesto que la mía) no se si alguna vez has visto el dolor en los ojos lector, pero estos no mienten cuando de dolor se trata, te traicionan cuando quieres ocultarlo, así que decidí que la búsqueda de mi alimentación estaba terminada.
La seguí hasta su hogar, desafortunadamente no había luz, así que no podría observar bien el rostro que pondría al verme, no tenia problema en encontrarla al fin y al cabo soy un ser de la oscuridad.
La oscuridad nos da un toque especial en lo que hacemos, como el vampiro chupamos la esencia hasta matarlos mientras las estrellas nos cobijan y nos protegemos con su amparo. Mientras me acercaba, unos ruidos murmuraban algo así como una lluvia.
Al llegar oí la conversación que tenia con otra voz femenina:
-Y ahora ¿qué voy a hacer?- sollozaba mi victima
-Vivir, linda. La vida sigue, así lo hubiera querido ella, los muertos se lloran pero hay que levantarse y seguir adelante. -Le contesto con un tono firme su interlocutora, a mi me valían un comino sus palabras de aliento, esa alma ya estaba pérdida.
-Creo que debo estar sola, necesito pensar muchas cosas.-Y se despidió la chica de los ojos tristes.
-OK,-contesto la otra- pero no lo olvides, se lo prometiste.
La interlocutora de mi victima salio por la puerta principal, se veía triste, pero seguía teniendo la fuerza suficiente para vivir, con victimas así es imposible tratar. La vi alejarse y en último momento volteo como pensando en volver, sin embargo fue una idea fugaz ya, que de inmediato partió.
Entre a la casa y observe que había varias fotos familiares, camine hasta las escaleras y empecé a subir hacia donde suponía que se hallaba la muchacha. Al llegar arriba me encontré un pasillo iluminado por una vela, así que gire a la derecha y entre en la segunda puerta de madera, ahí estaba. Como todas tendida, con la vista pérdida, ya sin ilusiones.
Tenía los ojos cerrados, así que me acerque para efectuar mi ritual. En serio, estimado lector no me imagine lo que iba a pasar…
Mis manos se aferraban a mi vientre, y veía como mis entrañas, mi vida misma se escapaban, como podía ser, maldita sea, mientras me aferraba con mis manos a la vida la veía enfrente de mi indudablemente había entrado en estado de shock, no me explicaba como lo consiguió, solo vi. su mano y un instrumento cortante chorreando un fluido, el cual era parte de mi cuerpo, vi su rostro de terror, más que por lo que me había hecho, por el aspecto grotesco que le provocaba.
Corrí fuera de ahí, al día siguiente ella diría, que un animal salvaje intento atacarla, pero yo quería llegar con mi grupo decirles la causa por la que algunos de nosotros al irnos de caza ya no regresamos, explicarles que hay seres humanos que pese a todos los males, errores, nunca pierden la esperanza, que eso es lo que les da vida, pese a estar en el limite se recuperan, deseaba decirles que nos debíamos cuidar mas de ellos.
Pero como demonios se los diría, porque mas que lo deseara ya no podría. Yo ya estaba muerto.
domingo, 14 de octubre de 2007
esperanza
Pero el capital al convertir todo en mercancia ocupa las palabras justicia, libertad, democracia y las pone en mamparas y grandes carteles con colores y luces para ponerlas por sobre la gente.
No tenia ni idea de como iniciar este blog, pero es un blog de esperanza esta si pequeñita porque es un islote en el oceano cibernetico, pero vamos que un gato, este si, prefiere ser parte de la cola del león y no quiere ser cabeza de raton.
Pues haber que sale...