domingo, 10 de abril de 2011

Jimena

Soy un güije necio, de esos que se aferran a querer a su prójimo incluso a los que me dicen que no se lo merecen, me sorprende la capacidad que tenemos para juzgar a quien se merece o no cariño. También soy un güije viejo, ya a mis 20 años puedo presumir de haber vivido por lo menos cinco años más que el promedio, muchos de nosotros salimos a cumplir nuestra labor y casi todos no regresan, a la fecha ignoro cuál es nuestro destino, simplemente desaparecemos.

Solo espero no verme muerto como el cuervo que encontré a mitad de la calle, estaba con el pico hacia arriba, solo, quien sabe cuántos humanos lo vieron antes de que yo lo levantara, nosotros nunca hemos dejado a nadie a la intemperie, todas mis víctimas han gozado de la protección (irónica la palabra) de su hogar.

He amado muchas veces y muchas veces las he perdido, las he visto salir y no volver, al principio dolía demasiado, después el dolor traía consigo una resignación rápida. Lamentablemente a nosotros nadie nos viene y nos quita el alma, así que los humanos son dichosos de tenernos. Hace dos meses conocí a Jimena, tenia ella 12 años, ojos miel y pequeños, vanidosa y no se cansaba de repetir y de quejarse de aquellas nimiedades propias de su genero. Yo creo que eso se lo aprendieron a las mujeres humanas, porque veo otras especies de animales y ninguna padece esos traumas.

Ame a Jimena, vivimos juntos un mes y para nuestro tipo de vida no podemos darnos el lujo de andar pensando en planes a largo plazo, con los millones de años que tiene el universo aun no entiendo como les da tiempo a nuestras victimas de tener miedo, depresión, tristeza… en fin mejor para nosotros y la estabilidad de la cadena alimenticia. Pero no me desvió más, Jimena y yo nos pensábamos diario el uno al otro, no nos mandábamos mensajes ni nada de esas cosas que ahora existen, nos pensábamos porque al vernos nos bastaba para saberlo, confiaba en ella confiaba en mi, porque el güije también es infiel, pero nuestra mirada era clara, transparente.

La deje de ver hace tres días, odio que no haya una especie que se trague mi alma.

No hay comentarios: